Un 68% de los chilenos cree que el mayor miedo de un conductor ebrio es ser detenido por Carabineros.
Así lo reveló la quinta Radiografía del Consumo de Alcohol en Fiestas Patrias, estudio elaborado por CADEM para Aprocor. El resultado marca el nivel más alto de los cinco años de medición y representa un alza de 14 puntos porcentuales respecto de 2025.
La medición también revela que un 21% aún considera socialmente aceptable conducir bajo los efectos del alcohol durante este “18”, mientras persisten excusas como que “siempre he manejado así”, que “es una distancia corta” o incluso que “curado manejo mejor”.
Un 68% de los chilenos considera que el principal temor de una persona que conduce en estado de ebriedad es ser detenida por Carabineros, según reveló la quinta Radiografía del Consumo de Alcohol en Fiestas Patrias, elaborada por CADEM y la Asociación Pro Consumo Responsable de Bebidas Espirituosas (Aprocor).
La cifra constituye el registro más alto desde que se realiza este estudio hace cinco años y representa, además, un aumento de 14 puntos porcentuales respecto de 2025, cuando alcanzaba un 54%.
El resultado contrasta con la percepción sobre las consecuencias más graves de esta conducta: solo un 15% cree que el principal temor de quien conduce ebrio es causar daños físicos o la muerte a otras personas, cinco puntos menos que el 20% registrado en 2025. En tanto, un 10% considera que la principal preocupación es chocar el vehículo y un 5%, provocarse daño a sí mismo.
Las cifras muestran además que un 43% cree que los conductores ebrios “no le temen a las consecuencias”, mientras un 69% considera que las personas no dimensionan suficientemente los riesgos de subirse a un automóvil con alguien que ha bebido. De hecho, un 64% declara conocer a alguien que efectivamente se ha subido a un vehículo en esas condiciones y un 46% conoce a una persona que, como víctima o responsable, se ha visto involucrada en un accidente vinculado a la conducción bajo los efectos del alcohol.
Los hallazgos del estudio fueron presentados hoy en una actividad realizada en la Plaza de la Aviación, en la que participaron el biministro del Interior y de la Secretaría General de Gobierno, Claudio Alvarado; y el ministro de Seguridad, Martín Arrau. De la instancia también participaron los subsecretarios del Interior, Máximo Pávez; y de Prevención del Delito, Gonzalo Guerrero.
El presidente de Aprocor, Juan Pablo Solís de Ovando, advirtió que “es sumamente preocupante que todavía haya personas que consideren socialmente aceptable conducir después de beber o que persistan argumentos como que ‘curado maneja mejor’. Tenemos que seguir avanzando en educación y prevención y dejar atrás cualquier excusa: en estas Fiestas Patrias, conductores ni una gota”.
Excusas que siguen normalizando una conducta de riesgo
Al consultar por los argumentos que habitualmente utilizan quienes conducen después de beber, las principales excusas mencionadas fueron que “tiene experiencia y nunca le ha pasado nada”, que se trata de una distancia corta, que “el problema no es tomar, sino no saber tomar” y, aún persiste la idea de que “curado maneja mejor”.
Más allá de estas justificaciones, el estudio entrega una señal de alerta sobre la aceptación que todavía existe frente a esta conducta: un 21% está de acuerdo con que conducir bajo los efectos del alcohol durante Fiestas Patrias es socialmente aceptable, mientras un 36% reconoce tener familiares o amigos que suelen manejar después de haber bebido.
Las excusas también aparecen entre quienes deciden subirse a un vehículo pese a que quien maneja ha bebido. Un 42% menciona como razón que “no pasa nada, lo hago siempre”; un 27%, que “tomó solo una copita”; y un 23%, que el trayecto era corto o que vivían cerca.
Frente a este escenario, la Radiografía revela también una alta disposición a actuar para evitar situaciones de riesgo: un 86% afirma que impediría que un familiar cercano manejara después de beber y un 77% asegura que denunciaría a Carabineros a una persona que condujera en estado de ebriedad, aunque no la conociera. A ello se suma que un 65% considera que un aumento importante de la fiscalización permitiría reducir significativamente este tipo de conductas.
Menores de edad: una señal de alerta
El estudio también evidencia desafíos importantes en torno al acceso y la normalización del consumo de alcohol en menores de edad. Un 87% de los consultados considera fácil o muy fácil que un menor de 18 años compre alcohol en Chile, mientras un 64% cree que durante Fiestas Patrias se normaliza o acepta su consumo.
A ello se suma que un 55% está de acuerdo con ofrecer a menores bebidas sin alcohol tipo “terremoto” para que puedan “compartir la tradición”, cifra que aumenta 15 puntos porcentuales respecto de 2025, cuando alcanzaba un 40%.
Desde Aprocor reiteraron la importancia de seguir reforzando la prevención, la responsabilidad de los adultos y la necesidad de evitar la normalización temprana del consumo de alcohol en menores de edad.
Más información y resultados de la Radiografía del Consumo de Alcohol en Fiestas Patrias 2026 estarán disponibles en Aprocor.cl.