Encuesta revela las insólitas excusas que dan los chilenos que manejan con trago.
Conductores que manejan con alcohol le temen más a ser pillados por Carabineros que a provocar un accidente.
Estudio analizó las justificaciones de las personas que beben y manejan. 'Se puede hacer si el tramo es corto' y 'nunca me ha pasado nada' son algunas.
'Preocupantes'. Así define Juan Pablo Solís de Ovando, presidente de la Asociación Pro Consumo Responsable de Bebidas Espirituosas (Aprocor), los resultados del último estudio 'Radiografía al consumo de bebidas con alcohol en Fiestas Patrias', encargado recientemente a Cadem y que evidencia la percepción y lo que piensan los chilenos sobre el tema. La encuesta reveló que 4 de cada 10 personas reconocen tener familiares o amigos que habitualmente conducen tras beber alcohol. Pero lo que más llamó la atención de los expertos no fue eso sino las excusas que los conductores eligen para justificar esa conducta.
De las propuestas ofrecidas por los encuestadores, las justificaciones más repetidas fueron 'nunca me ha pasado nada' (57%), 'se puede en tramos cortos' (47%), y un lamentable clásico nacional: 'Curado manejo mejor' (38%). El estudio evidenció, además, que para los chilenos la sanción pesa más que la vida. Para el 54% de los entrevistados, el ser detenido por Carabineros sigue siendo el principal temor de conducir en estado de ebriedad, muy por encima de causar daños físicos o la muerte a otras personas (20%). Para rematar, el 73% de los encuestados dijo creer que los chilenos no temen a los riesgos de subirse al auto de alguien que ha bebido alcohol.
Son insólitas
'Las justificaciones son realmente insólitas. El argumento de la experiencia se refiere básicamente a que nunca han sido fiscalizados y luego a que nunca les ha ocurrido un accidente. Eso de manejar tramos cortos con alcohol también tiene que ver con la fiscalización. La mayoría de la gente le tiene más miedo al control de carabineros que a sufrir un accidente, porque en su consciencia creen que no les va a pasar nada, que no van a chocar, que su vista es perfecta.
No son conscientes que un poco de alcohol ya afecta los sentidos. Entonces, bajo esa creencia, consideran que la única forma en que les pueda pasar algo es un control policial. Eso es lo que ven más riesgoso. Los datos reflejan una peligrosa indiferencia cultural donde el miedo a la sanción pesa más que la vida humana', analiza Solís de Ovando. Esta falta de consciencia, agrega, tiene que ver con una grave falta de educación. 'Curado manejo mejor es un argumento de décadas pasadas. Pensar eso hoy es un descriterio'.
Sangre vs. sensación
Juan Pablo Rozas, neurólogo del Hospital del Trabajador ACHS Salud, profundiza en ese punto. Dice que el problema se da porque las personas subestiman los efectos del alcohol en el cuerpo. 'Justamente pequeñas cantidades de alcohol en la sangre, sorbos, pueden alterar ciertas capacidades. Y una de las primeras que se altera es que se tiende a sobrevalorar las capacidades. Tomar y decir que puedes manejar bien es parte de uno de los efectos', dice. El neurólogo explica que cuando se toma alcohol en pequeñas cantidades de alcohol disminuyen los reflejos y los tiempos de reacción se hacen más largos. 'Esto ocurre porque la persona se relaja.
Los metabolitos del alcohol que pasan a la sangre tienen un efecto depresor del Sistema Nervioso Central porque actúa sobre ciertos neurotransmisores. Enlentece todas las funciones del cerebro. Esto favorece las conductas temerarias', detalla. Y agrega que, si bien hay factores que influyen en el metabolismo como el peso corporal, la cantidad de grasa, si se es hombre o mujer o si se toma alcohol con comida o con el estómago vacío, de todas maneras el alcohol llega, más tarde o más temprano, a la sangre.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) también derribó el mito de que poca cantidad no tiene efectos. 'No podemos hablar de un supuesto nivel seguro de consumo de alcohol. No importa cuánto se beba: el riesgo para la salud del bebedor comienza desde la primera gota de cualquier bebida alcohólica. Lo único que podemos afirmar con certeza es que cuanto más se bebe, más perjudicial es; o, en otras palabras, cuanto menos se bebe, más seguro es', declaró la doctora Carina Ferreira-Borges, de la oficina regional de la OMS para Europa.
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